Nuestro conocimiento de la medicina reproductiva ha aumentado rápidamente desde el nacimiento de Louise Brown, el primer bebé que fue concebido por fertilización in vitro en 1978. Desde entonces, año con año se desarrolla alguna técnica nueva o una modificación de un método existente de la reproducción asistida.
La maduración de óvulos in vitro es una técnica de reproducción asistida relativamente novedosa, esta nueva técnica, se basa en el ciclo natural femenino, por lo que no requiere una preparación previa de la mujer y tampoco es necesaria la aplicación de medicamentos para estimular el ovario como ocurre con otros procedimientos de fertilización.
La maduración "in vitro" de óvulos es una de las técnicas más prometedoras en reproducción asistida. Para llevar a cabo esta técnica, es necesario aspirar entre cinco a diez óvulos inmaduros, y posteriormente llevarlos al laboratorio en donde son madurados para su posterior fertilización y transferencia de los embriones obtenidos.
Se estima que ya han nacido más de 300 niños como resultado de esta técnica en todo el mundo, hasta ahora casi exclusivamente en Canadá, Finlandia, Suecia, Dinamarca, Francia y Corea.
Esta técnica es recomendable para pacientes que no pueden ser sometidas a una estimulación ovárica, pacientes con riesgo de hiperestimulación ovárica, pacientes que presentan síndrome de ovario poliquístico, mujeres que necesitan conservar su fertilidad a causa de presentar falla ovárica prematura o aquellas que padecen de cáncer. Otra de las principales ventajas de este procedimiento es que permitirá reducir los costos de la fertilización in-Vitro, en cerca de un 35%.
El Centro de Fertilidad IECH, siempre a la vanguardia en los tratamientos de la infertilidad de la pareja, ofrece a sus pacientes esta novedosa técnica en su Centro, con la colaboración y asesoría del Dr. Ri Cheng Chain, pionero e inventor de la tecnología de la maduración in Vitro. |