Todas las personas experimentan sentimientos, altas y bajas emocionales en el proceso de tratamiento de la infertilidad. Sentirse a veces abrumado es una respuesta totalmente normal. Sin embargo si experimenta alguno de los síntomas a continuación detallados por un período de tiempo prolongado, usted puede beneficiarse significativamente al trabajar con un profesional de la salud mental:
pérdida de interés en actividades usuales
depresión persistente
relaciones interpersonales tensas (con la pareja, familia, amistades y / o colegas)
dificultad en pensar en otra cosa que no sea su infertilidad
altos niveles de ansiedad
disminución de la habilidad para lograr tareas
dificultad de concentración
cambio en patrones de sueño (dificultad en lograr dormirse o en mantenerse dormido, despertar temprano, dormir más de lo usual)
cambio en su apetito o peso (aumento o disminución)
incremento en el uso del alcohol o drogas
ideas de muerte o suicidio
aislamiento social
sentimientos persistentes de pesimismo, culpa o inutilidad
sentimientos persistentes de coraje o amargura
Adicionalmente, cuando se está en un tratamiento de infertilidad, el discutir algunos puntos con el profesional de la salud mental como son las diferentes opciones que se tienen y el explorar los sentimientos relacionados con estas alternativas, puede facilitar la clarificación del pensamiento y ayudar a la toma de decisiones. Por ejemplo, el consultar a un profesional de la salud mental puede ayudarle a usted y su pareja sí están:
en un punto crítico del tratamiento
decidiendo entre posibles alternativas de tratamiento
explorando otras opciones de construcción familiar
considerando la ayuda de terceros ( donación de gametos, subrogación)
dificultad de comunicación o si se tienen diferentes ideas sobre la dirección a tomar